¡Un verdadero orgullo! / Nacer sin brazos no le impidió recibirse de profesor


17 diciembre, 2018


Con un espíritu inquebrantable a pesar de su problema físico, Eduardo hizo una vida totalmente normal.

Juan Eduardo Zúñiga tiene 37 años y nació sin el desarrollo completo de sus brazos, pero esto no fue impedimento para siempre querer superarse. Acompañado por su familia cursó todos sus estudios. Hoy es papá de dos niños y da clases como profesor particular en un aula que construyó en su casa, su sueño es dar clases en una escuela.

Eduardo, Yayo, como lo conocen en Orán, es un joven optimista ante la vida, ya que él sabe lo que es valorarla y darle sentido. Hijo único, llegó a este mundo sin el completo desarrollo de sus brazos, pero lejos de quedarse atrás, su familia siempre lo incentivó y superaron todas las trabas que se le presentaron para iniciar la educación formal.

Yayo es, sin dudas, un gran hombre. Nació en Orán el 26 diciembre de 1980 en el seno de una modesta familia. Sus padres Víctor Zúñiga y Ramona Quiroz tuvieron que enfrentar, en plenos festejos navideños, un momento muy duro al enterarse de que su hijo no tenía brazos.

Eduardo tuvo una infancia feliz. Sus padres lo educaron como una persona normal y nunca lo trataron como a alguien que tenía una discapacidad. Esto fue fundamental para fortalecer su autoestima cuando era pequeño.

Con el tiempo llegó el momento de ir a la escuela, pero los directivos del establecimiento Gemes, de Orán, le sugirieron a los padres de Eduardo que lo inscribiesen en una escuela especial, al suponer que su discapacidad física venía de la mano de algún impedimento mental.

Pero los padres del joven confiaban plenamente en él e insistieron tanto para que lo acepten en la escuela. Finalmente, las autoridades lo sometieron a una evaluación que no solo contemplaba contenidos académicos

“Cuando quise entrar a la escuela me pusieron trabas por el tema de mi discapacidad, pero mi tema era mi discapacidad de los brazos, mentalmente estaba bien”, describió.

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