“Mientras en algunos lugares soy persona no grata, en San Antonio De Los Cobres soy ciudadano ilustre”


29 enero, 2017


Bruno Arias, una de las grandes voces de la actualidad del folclore argentino, marcó la temperatura de la octava noche del Festival de Cosquín.

Bruno Arias, que se presentó cerca de las dos de la mañana y ofreció un set con luces y sombras, desparejo cuando se dejó ganar por la veta rockera eléctrica que aparece en su música y que expresa a toda una camada -aunque la suya es la propuesta más sólida-, y luminoso cuando sobresalió la guitarra de Jorge Giuliano en “Zamba de los mineros”.

El momento en que hizo subir a una coplera con su caja venida de San Antonio de los Cobres quien le entregó el reconocimiento a Bruno Arias como ciudadano ilustre.

“Mientras en algunos lugares soy persona no grata, en San Antonio De Los Cobres soy ciudadano ilustre”, dijo Arias.

De cualquier modo, y a pesar de sus vicios eléctricos, Arias ofrece una construcción sonora mucho más limpia y clara que sus contemporáneos generacionales y, además, su voz -también su carisma- es de las más bellas de la actualidad del folclore.
Tanto Arias, como antes Salguero, Ramírez y Juan Iñaki, se refirieron a la defensa de los bosques nativos y el agua, en concordancia con una marcha que se realizó a la tarde en Cosquín y un festival posterior organizado por agrupaciones de distintas partes de Córdoba, en oposición a la anunciada modificación de la ley que defiende los bosques de la provincia, prevista para marzo.

“El bosque, qué lindo que está, dejenlo tranquilo”, había dicho por ejemplo Salguero, que subió al escenario con bombo y caja y una banda de guitarra y bajo eléctricos, teclados y batería, y que invitó a cantar con ella al propio Arias, a González y a una coplera de La Rioja.

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